SANACION DE LA FAMILIA
SANACION DE LA FAMILIA
LA EXPERIENCIA NO ES TRANSFERIBLE
Tenemos que aprender a enseñar y a corregir con cariño por que cada persona es única y especial ante los ojos de Dios, Hijo del Rey, y si Dios es su Padre, solos con su ayuda podremos llevarlos a que vivan su propia experiencia Salvífica.
La experiencia es personal, pero también traemos dentro lo que recibimos en nuestros hogares. Pienso en tantas personas que viven una vida muy triste; se llaman a si mismas frustradas o fracasadas estas dos palabras llegan a lo profundo de mi ser y le pido al Señor me ayude a comprenderlas; son como le látigo que a veces usamos para destruirnos a nosotros mismos a los que nos rodean. Después de mucho meditarlas y con la ayuda de Dios, a lo largo de mi experiencia he llegado a la siguiente conclusión: No hay Frustraciones ni fracasos definitivos. ¿Por qué? Porque cuando ayudamos a una persona que el mundo llama frustrada o fracasada y la acercamos a Jesucristo, estamos enseñándole que a partir de su experiencia personal (que nadie podría haberla vivido por el o por ella), el Señor sana.
¡Hola amigos aquí estoy nuevamente con ustedes, una disculpa por mi ausencia, confiando en Dios seguir semana a semana compartiendo con ustedes! Dios los bendiga.
De la mano de Jesús y de María
Con cariño, Lety Becerra
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